jueves, 19 de agosto de 2010



Descubriendo Cuba con Colon

El 28 de octubre de 1492 llegaron a Cuba, por la zona de Bariay, los primeros europeos a bordo de las naves La Pinta, La Niña y la Santa María, bajo el mando del almirante Cristóbal Colón. En principio Colón pensaba que había llegado a las Indias orientales y no se imaginaba que detrás de Cuba, se encontraba un continente gigantesco, desconocido para el mundo europeo.
Al arribar a esta isla quedó sorprendido de su magnitud, de la grandiosidad de sus contornos, de sus encumbradas montañas, de la feracidad de sus valles y dilatadas llanuras bañadas por caudalosos ríos, y coronadas de suntuosas y altas florestas, y de sus audaces promontorios y extendidos cabos que se desvanecían a la vista en remotísimas distancias escondiendo sus cúspides en el azul del horizonte. Ancló en un hermoso río, libre de rocas y bancos, de transparentes aguas y márgenes vestidas de árboles. Y desembarcando, y tomando posesión de la isla, le dio el nombre de Juana, en honor del príncipe Juan, heredero de la corona. Una vez que Colón pisó suelo cubano, se arrodilló en la arena y con la cabeza inclinada hacia arriba exclamó "Ésta es la tierra más hermosa que ojos humanos hayan visto jamás" Posteriormente los indígenas convencieron a Colon de que Cuba era "tierra infinita de que nadie había visto el cabo" por lo que el almirante murió convencido de que en Cuba había descubierto un continente.
Posteriormente cuando el rey de España se da cuenta que su nombre se lo dieron a una isla muy pequeña de las Bahamas, ordena al conquistador Don Diego Velázquez que a Cuba, la mayor de las Antillas se le nombrara Fernandina.